Denuncian trato discriminatorio contra pacientes de cannabis

Por Moña.com

San Juan- La Alianza de Pacientes Pro Cannabis Inc (APPCI) denunció ayer que el proyecto de Fortaleza A-22 (Senado 340 y Cámara 818) promueve un trato discriminatorio contra los pacientes; permite que los médicos cobren tarifas excesivas a los pacientes; fomenta el monopolio en la industria y niega el derecho al cultivo doméstico de la planta para uso terapéutico personal.

“La Asamblea Legislativa está próxima a votar sobre el proyecto de administración que podría convertirse en la primera ley de Cannabis para uso terapéutico en Puerto Rico y podría resultar peor que la reglamentación actual. En efecto podría negarle los beneficios del cannabis a los más necesitados”, lee el comunicado de prensa de la Alianza, que representa a los pacientes de cannabis en la Isla.

De otro lado, la organización aseveró que “esta legislación es peor que el reglamento actual porque, además, crea una Junta Reglamentadora, costosa e innecesaria, para cobrar un impuesto especial y prohibir la flor que es la forma más pura, saludable y económica para el tratamiento de los pacientes, entre otras razones. Quitarnos derechos, prohibir la flor y los comestibles de Cannabis en efecto anula el futuro del Cannabis medicinal”.

Entre otras quejas de la comunidad de pacientes de cannabis está el que no le permitieran deponer en las vistas legislativas y que, luego de reunirse en Fortaleza con el Lcdo. Roberto E. Soto Vega, secretario auxiliar de política pública del Gobernador, no obtuvieron ninguna promesa ni indicio de que vayan a corregir las injusticias del proyecto.

A continuación el resto del comunicado de prensa de la Alianza de Pacientes Pro Cannabis Inc:

Instamos a los legisladores a ignorar las tergiversaciones de décadas de propaganda negativa llena de mentiras y actuar por nuestro bien a base de la razón, considerando los siguientes puntos:

Discrimen–El Art. 10 sólo permite medicarse en privado, a pesar de estar autorizado y ser legal. Es tan absurdo como prohibir ingerir unas gotas de tintura o aceite o un alimento, como requerirle a un padre que antes de atender un ataque de asma o de epilepsia de su hijo, lo esconda como si fuera un criminal. Eso es maltrato institucional. Los pacientes deben recibir el mismo trato que cualquier otro paciente, en público, en el trabajo, al conducir o al recibir servicios. Por ello propusimos específicamente la siguiente enmienda:
Se prohíbe el discrimen por razón de uso medicinal del cannabis según autorizado en esta ley. Los pacientes que sean discriminados por el mero hecho de usar cannabis medicinal tendrán a su disposición todos los remedios legales que tiene a su disposición cualquier otro ciudadano que sea discriminado por el mero hecho de utilizar un medicamento recetado.

Impuestos –Peor que el Reglamento 8766, este proyecto crea una Junta Reglamentadora (Art. 4) que puede imponer un impuesto especial (Art. 5). Con propuestas tan altas como un 16.5% de impuesto al Cannabis medicinal dispensado, haría el producto aún más caro e inaccesible que lo que es ahora. Entonces, en la práctica continuaría siendo más accesible en el mercado clandestino, sin garantía de calidad ni seguridad. Preguntamos, ¿es eso lo que se quiere fomentar o lo que quieren desalentar? El cannabis medicinal merece el mismo trato contributivo que da el Código de Rentas Internas a los medicamentos recetados, o sea, cero impuestos.

Burocracia – La propuesta Junta Reglamentadora requiere fondos que el gobierno no tiene ahora y crea más burocracia cuando se habla de reducir y agilizar el gobierno. Este es un asunto que compete solo al Departamento de Salud. Si quieren recoger impuestos, mejor sería legalizar el Cannabis para uso recreacional o preventivo, pero no exploten ni penalicen a los pacientes bonafide de condiciones crónicas.

Relación médico paciente y diagnóstico – Debe bastar con el diagnóstico del médico que atiende normalmente al paciente para la condición o el médico que diagnosticó la condición. El paciente puede asumir la responsabilidad por la continuación de su tratamiento con Cannabis sin necesidad de hacer responsable a otro médico, que entonces mantiene ese control.

Proponemos que después que Salud informe al médico que concedió la tarjeta para el uso medicinal del cannabis al paciente, ese médico tendrá la obligación legal de informarle al Departamento si cesa la condición médica o la relación con el paciente, de forma que la agencia entonces cancele inmediatamente la tarjeta al paciente. Esa obligación legal no implicaría, sin embargo, que el médico haya recomendado o asistido en forma alguna al paciente para obtener acceso al cannabis medicinal. De esta manera se atienden preocupaciones legales de los médicos.

Medidas monopolísticas – Disponer que el gobierno puede dejar de expedir licencias cuando supuestamente haya suficientes compañías para atender la demanda (igual que el Reglamento 8766) encarece los precios, limita la variedad y oferta de cepas, productos y servicios; y se presta para amiguismo y corrupción política. Para evitar esos riesgos, lo mejor es fomentar un mercado regulado, pero libre, que pueda producir más variedad de productos y precios para la diversidad de necesidades y preferencias de los pacientes.

Negación del cultivo doméstico – En otros mercados se ha demostrado que el auto cultivo puede coexistir con la industria de Cannabis medicinal y hay varios tipos de ejemplos. Existen 14 jurisdicciones en los EE.UU. que permiten el cultivo doméstico o auto cultivo.

La calidad del producto hecho en la casa, con el interés y compromiso del paciente por su propia salud, puede ser tan o más efectiva que un producto comercial. No hay que ser una farmacéutica para producir y medicarse adecuadamente con una planta medicinal como es el Cannabis, así lo demuestra la historia.

Reclamamos que se siga dispensando la flor, que es la forma más económica, pura, natural y sin adulterar, sin exponerse a los efectos nocivos de posibles sustancias sintéticas o imitaciones. Con la flor también se producen comestibles que son efectivos para muchas dolencias. Los comestibles son una opción necesaria para aquellos pacientes que metabolizan mejor a través del hígado que de los pulmones.

A pesar de los prejuicios e ignorancia de algunos líderes políticos, el Cannabis medicinal está beneficiando a los pacientes en Puerto Rico. La Alianza de Pacientes Pro Cannabis Inc. está abierta al diálogo y colaborar en este esfuerzo. Estamos dispuestos a continuar bajo la regulación de la autoridad del Gobierno Central, pero de la forma más justa y beneficiosa para la población que la necesita.

CONTACTO: Sra. Madeline Rivera Feliciano, presidenta de la Alianza de Pacientes Pro Cannabis, Inc., 787-223-3897

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